Hermano
llegaste un día por fin
que alegría,
colmaste mi deseo.
Llegaste en el verano
cuatro días después que yo
tardando nueve año.
Eras el niño más lindo
mi muñeco,
algo tan frágil e indefenso.
Llegaste y desde entonces
cambiaste mi vida,
me ocupaba de ti
me hacías sentir grande.
Llegaste deseado,
querido,añorado.
Por fin nuestro Señor
escucho mis plegarias.
Quería un hermanito
para jugar con el
para compartir,para reír.
Han pasado los años
hubo un tiempo de distancia,
pero ahora me alegro tanto
de tenerte como hermano.
Aveces no expresamos
lo que sentimos,
pero he decirte que te quiero
que orgullosa estoy de ti.
Que pase lo que pase
aquí estoy querido hermano,
y no hacen falta palabras
solo saber que nos tenemos.
Llegaste,bendito día
¡como cambiaste
para bien mi vida
querido hermano.!
