Que inteligente es la mente
que rechaza aquello que duele,
que para al corazón de caer en vacío.
Que no podemos culpar
a quien queremos cambiar
ni cambiar las formas
que tiene cada uno de amar.
Que nosotros somos victimas
conscientes de nuestro propio caminar,
que por miedo te bloqueas
y no puedes avanzar.
Y no vas pasito a paso
te das un tremendo tropezón,
que si algo te perturba,tu mente
te intenta proteger,pero no se porque.
Pues tu corazón actúa y acelera
y se ciega y se enloquece,
te ves entonces envuelta
en algo que te arrastra
sin poder retroceder.
Por eso,que hacer cuando ocurre
cuando no ves más allá,
tienes que decidir,vaya dilema.
O empiezas con las manos medio vacías
o quedarte sin aliento en esta lucha.
Sabiendo que el único remedio
es seguir con la rutina
renunciando a lo más hermoso
que es tu propia vida.
